CÓMO AHORRAR SIN DOLOR

Aunque ya se han escrito cientos de artículos sobre el ahorro, queremos insistir en ello ya que es uno de los mejores instrumentos para:

· Tener tranquilidad, sabiendo que cuentas con recursos en todo momento

· Hacer frente a gastos inesperados

· Invertir en tu negocio sin incurrir en deudas

· Cumplir con el deseo de adquirir aquello que tanto has deseado tener

El ahorro es cuestión de estructurar nuestra mente para generar el hábito de ahorrar.

Por ejemplo: Los ricos, cuando reciben dinero, primero ahorran y después gastan lo que les queda. Los pobres, primero gastan y después ahorran lo que les queda.

El problema es que nunca queda nada después de gastar. O sea, no ahorramos porque no nos alcanza

Si te diera el consejo de ahorrar $100 o $200 o $300 0 $1,000 semanalmente, va a ser difícil desprenderte de esa cantidad, ¿no es así?

Esta recomendación que te vamos a dar, seguramente te va a parecer tan primitiva como la rueda. Sin embargo, al igual que la rueda, sigue funcionando y la intención es que no sea doloroso el proceso de ahorrar.

Toma un envase vacío de algún refresco o agua, de unos 2 litros o un litro y medio, y hazle una ranura por donde quepan monedas. Es decir, conviértelo en alcancía.

¿Por qué un envase de esos? Porque por la tapa no caben monedas y no las podrás sacar… a menos que rompas el envase. Y si lo rompes, estarás rompiendo también un hábito que te va a generar mucha satisfacción en poco tiempo.

Todos los días, al regresar a casa después de nuestras actividades cotidianas, traemos en nuestra bolsa o monedero, algunas monedas. Deshacerte de unas cuantas monedas no te va a representar un gran sacrificio o sensación de pérdida, verdad?

Mete esas monedas en tu alcancía. No importa si son $15 o $5 o tan sólo $3. Deshazte de ellas pero metiéndolas en tu envase de ahorro.

Si no lo hicieras, de todos modos esas monedas van a desaparecer de tu monedero al día siguiente; ya sea porque compraste una golosina, diste una propina o te subiste al transporte público.

Al día siguiente cuando salgas, trata de pagar tus gastos con billetes, de tal manera que te queden monedas (o morralla), de tal manera que al regresar a casa vuelvas a hacer lo mismo.

No es tan importante la cantidad que metas diariamente en tu alcancía; de lo que se trata es de crear un hábito. La constancia es la clave de esto.

Tan solo piensa, si metieras tan solo $11 diarios, al cabo de un año tendrías más de $4,000 Forjados con las moneditas que te estorbaban en tu monedero. ¿Qué harías con esos $4,000?

Y si en vez de $11 fueran $17, en un año tendrías más de $6,200 Manteniendo este hábito y tal vez con unas poquitas monedas más, en 3 años tendría $20,000

Y los lograrías, casi sin darte cuenta. Sin el dolor de desprenderte de billetes de $200 o $500 cada semana o quincena. Desprenderte de una moneda de $5 no causa dolor, pero de un billete de $500, ciertamente que sí y por eso causa resistencia.

Desde luego que no se trata de dejar todas esas monedas en los envases hasta que transcurran 3 años. Sácalos cada vez que llenes una alcancía y pon a trabajar ese dinero para que te produzca más, para que genere más monedas. Que ese dinero genere más dinero.

Como la semilla que al ser sembrada no te produce otra semilla, sino un árbol que te dará frutos con más semillas en su interior.

Está bien comerte el fruto, pero siembra las semillas… en tu alcancía.

Con el paso del tiempo, en vez de unas cuantas monedas, comenzarás a meter en tu alcancía, uno que otro billete. Ese hábito te generará riqueza.

Y todo ello, sin dolor.

¿Durante cuánto tiempo se debe seguir esta práctica? El ahorro sin dolor, debe ser un hábito que conserves para TODA LA VIDA.

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